Como me gusta mucho viajar, en 1989 hicé un gran viaje a Sudamerica y llegué a Bogotá. Al visitar el museo Nacional de Colombia, descubrí una vitrina con dos de mis miniaturas de Simón Bolivar. Se trataba de miniaturas que yo había pintado en 1956 y 1960 en Florencia para el señor Bustillo. Una de ellas era incluso la primera, la cual había enviado yo como prueba a Nueva York. Estaban catalogadas en este museo como originales del 1830 de Espinosa Prieto. Como en casa todavía tenía las dibujos previos conseguí demostrar en 1993 a la nueva directora del Museo nacional de Colombia, señora Elvira Cuervo de Jaramillo que estas pinturas no eran los originales de Espinosa Prieto sino copias que yo había hecho.(4)

El museo ha aceptado finalmente esto y ha dedicado en su catálogo de presentación 4 páginas a mi persona. Al mismo tiempo llegué a conocer la historia de estas miniaturas y de como llegaron al Museo como originales de Espinosa Prieto.

Una señora rica de Bogotá, la señora Ivy de Suares, compró en 1965 en Nueva York en el House Parke Bernet ( galería de arte ) las dos miniaturas.(5)

Allí vendía Bustillo muchos cuadros y también mis trabajos.

En 1967, la señorade Suares regaló al museo estos "originales". Yo también regalé al museo en 1994 otra miniatura de Simón Biolivar, con lo cual en este museo estan expuestas 3 miniaturas mías. Entretanto se han abierto salas nuevas en el Museo Nacional de Colombia y se ha creado un magnifico "cabinete de miniaturas".(6)

Desde que fui reconocida en Bogotá como Pintora de Miniaturas han pasado cosas muy extrañas. La directora de las colecciones y exposiciones, señora Beatriz Gónzalez es la mejor experta de la pintura de Espinosa Prieto. Conoce muy bien mi técnica y puede diferenciar entre un "Prieto" y un "Viassone".

El millonario Mauri Bromsen, un gran experto , biógrafo y coleccionista en Norteamerica de documentos y cuadros de Simón Bolivar regaló una parte de su colección al John Carter Brown Library en Providence (Rhode Island) en enero del 2000, ya que no tenía herederos y alcanzaba ya los 80 años.(7)

Antes de haber podido hacer este regalo a la biblioteca, se tenía que hacer un peritaje previo. A esta colección, con un valor de millones de dólares, pertenecen también 6 miniaturas. El señor Bromsen había comprado estos "originales " del pintor Meucci, Legros y Espinosa en 1967 en Nueva York en la galeria Parke Bennet en una subasta.(8)

¡ La casa Parke Bennet se "adorna" siempre anunciando que venden unicamente originales !

El señor Bromsen había pagado $ 1.200 por miniatura y las guardaba en su propio museo de Boston junto con otros documentos. Antes del peritaje previo cada miniatura fue valorada en $ 40.000.

Beatriz Gonzalez fue invitada a Providence como experta junto con el profesor Carlos Duarte, director del Museo de Arte Colonial de Caracas. La señora Gonzalez reconoció inmediatamente que estas miniaturas no eran de los antiguos pintores sino mías :la señora Marisa Schmitt-Viassone.

Naturalmente hubo un gran escándalo y asi fue como fui invitada a ir a la biblioteca de John Carter Brown en febrero del 2000, para demostar que esas miniaturas eran mías. Por suerte todavía tenía los dibujos previos de éstas con lo que conseguí demostrarlo y esto me representó una gran aceptación como Pintora de Miniaturas.

Para poder vender mis miniaturas como originales, el señor Bustillo había pegado detras de cada miniatura papel original de la época y había inscrito fechas con escritura antigua que tenían que demostrar la fecha de origen. El ideó una historia sobre el origen de la miniatura con lo que las falsificaciones eran perfectas y mis miniaturas podían ser vendidas como originales.