Curriculum vitae de una pintora de miniaturas

Nací el 04.07.1938 en Turin (Italia). Me crié en Florencia , y tiempo más adelante estudié en la academia de Bellas Artes de esta misma ciudad. A los 17 años empecé a pintar miniaturas. Esta técnica la aprendí en Florencia con el anciano pintor de miniaturas , señor Lionello Lascialfari.

En 1955, durante mis estudios universitarios empezé ya a pintar miniaturas pequeñas para broches. Estas miniaturas eran diminutas y se colocaban en medallones de plata, en anillos o pendientes. Yo las hacía para una pintora de miniaturas, la señora Maria Luisa Gechele de Roma, la cual las vendía en el Vaticano a su nombre. La señora Gechele se sentaba todo el día en el Vaticano y hacía como si pintase, mientras que yo era la que le hacía las miniaturas. Ella las vendía entonces como suyas, firmándolas incluso con su nombre. La señora Gechele me enviaba las láminas de márfil para pintar y ¡ me pagaba un $ 1,00 por cada miniatura acabada !

Yo tenía que pintar muchisimas láminas de márfil para poder ganar algo.

A través de un orfebre me enteré que podía poner un anuncio en "Antiques Magazine " de Nueva York ofreciendome como pintora de miniaturas. El primer anuncio apareció en Navidad del 1955 y ya en enero del 1956 recibí la primera carta de Manuel Bustillo , un comerciante de objetos de arte, de origen sudamericano.

Él me envió una foto en blanco y negro del "Liberador" Simón Bolivar.(1)

La miniatura del Libertador fue pintada por el conocido pintor de Cámara José María Espinosa Prieto y yo tenía que hacer una copia de la misma sin haber visto antes el original pintado por este magnifico artista.(2)

El señor Bustillo me comunicó que colores tenía que utilizar; tenía también que recopiar la firma , ya que se trataba de una "copia" Esta firma se me dió tan bien que el señor Bustillo quedó encantado y de vez en cuando me pedía pintar uno que otro cuadro de Bolivar y de sus generales.

Me pagaba $ 30,00 por retrato. Las miniaturas grandes medían de 7 x 8 cm a 9 x 11. Eran pues láminas de márfil bastante grandes que ya eran caras y que yo misma tenía que comprar. Pero él me pagaba siempre solo los $ 30,00 por miniatura, hasta el año 1980.

Muchos años más tarde me enteré porque este señor tenía tanto interés en mis pinturas : ¡ Mi técnica era tan perfecta como la de Espinosa Prieto !

En 1963 el señor Bustillo me invitó a ir a Nueva York. Me pagó el viaje y allí trabajé durante 5 meses como " Pintora de Cámara". Esto representaba que tenía que pintar miniaturas de diferentes familias ricas americanas, firmando con mi propio nombre. Como se trataba de pedidos, el señor Bustillo cobraba su "honorario". Al mismo tiempo yo seguía pintando retratos de Simón Bolivar y de sus generales, firmando con la firma del pintor del siglo diecinueve.

Siempre pintaba sin ayuda de lupa, incluso las miniaturas más pequeñas. Mi ojo izquierdo era mi "lupa". Pero después de unos meses en América empezé a tener dificultades con la vista y no pude de seguir con la profesión de pintora de miniaturas, sólo pude ejercerla como hobby.

En Navidad del 1963 regresé a Florencia y en enero de 1964 estaba ya en Maguncia (Alemania) para aprender el idioma. Inicialmente sólo quería pasar 2 años en este pais y regresar después a Italia. En Roma quería hacer el exámen de azafata de Alitalia. Pero todo fue diferente. En 1967 me casé con Karl Oskar Schmitt y me quedé en Maguncia. Durante 10 años trabajé para la empresa Jenaer Glaswerke Schott en Maguncia como diseñadora técnica. De 1974 hasta finales de 1985 trabajé como diseñadora cientifica en el museo central Romano-Germano de Maguncia.(3)

Pero a causa del empeoramiento de la vista no pude pintar nada más a partir de 1980 y en 1986 me jubilé.